
Quizá dijiste en silencio:
Pretendo asir la marea,
acariciar lo imposible.
(José Emilio Pacheco)
Mientras tú agarras la marea;
yo voy jugando con los sonidos imperceptibles, cada
susurro del viento que, enredado en tu pelo, torna verso.
Y deslizar.
Recorriendo infinitos caminos, en surcos, en arena,
trayectoria con un dedo, (arena entre mis dedos),
tus dedos arena en mi nuca, en tus manos frías, furtivas de olas.
Azul.
Aún creo oir tu voz cayendo de cada nube blanca, o quizá
soplando a un centímetro en mi oido, e igual,
o quizá solo sueño, escucho promesas azules, mentirosas;
de imposibles, un mar, de caricias,
salitre en el alma (o nada).

2 comentarios:
de verdad que me gusta, lo que escribes da a sentir de cerca tu alma, y tu alma es increíble de fuerte y de bella y de viva y de alma
un beso
de verdad que me gusta, lo que escribes da a sentir de cerca tu alma, y tu alma es increíble de fuerte y de bella y de viva y de alma
Besines.
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