Es la utopía lo que me mantiene con vida. Incertidumbres de posibilidad prácticamente nulas llenan mi cabeza a todas horas. Mientras salgo, entro, me desplazo y las cosas ocurren a mi alrededor. Todo debe tener una explicación racional. Lo que no la tiene no existe, no existe…
Porque, ¿Cómo explicar lo que no se puede explicar por inexistente? Busco el equilibrio, el modo de aparentar una normalidad tan fingida que a veces llega a destruir, sin pudores, todo lo que habita en mí. Y sentir como todo lo que me rodea se desvanece. Lo trivial es lo que menos alcanzo a comprender, el absurdo. Y yo, y mi incierta utopía, tratamos de mantenernos en pie. Aunque rompa con mis ideas. Aunque sé, sin necesidad de prueba, que ésta no es mi realidad.
(escrito un veintitrés de diciembre, 2007)
lunes, julio 21
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2 comentarios:
a veces la explicación válida, sin razón ninguna, es sentir algo muy fuerte por dentro
¡cuántas similitudes entre tus gustos y los míos!
¿Cómo encontraste este lugar escondido del mundo?
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